​UN CRISTAL LIMPIO, ES SINÓNIMO DE LIMPIEZA.

​ La limpieza de cristales es una tarea necesaria para permitir que la iluminación natural entre en los espacios interiores, y para favorecer un aspecto de limpieza impecable.

Pero muchas veces el esfuerzo realizado en la limpieza de cristales, no se traduce en unos buenos resultados, y cuando contemplamos finalmente la tarea terminada, podemos ver, sobre todo en los días más luminosos, los corros producidos por las bayetas utilizadas, suciedad en las esquinas, o incluso restos y pelusas desprendidas por los trapos o bayetas usados en el proceso de limpieza, lo que obliga a continuar insistiendo por cada una de las caras del cristal una y otra vez.

Limpiar cristales aunque parece muy fácil, puede llevar por tanto más tiempo y esfuerzo con peores resultados, si no se realizan los procedimientos adecuados, en un determinado orden y con productos y útiles específicos.

Desde nuestra larga experiencia como empresa de limpieza profesional, especializada en un gran número de sectores de actividad, y acostumbrados a la limpieza de cristales y ventanas tras las obras, en lugares con alta contaminación, o con alta y frecuente suciedad por el tipo lugar de ubicación, como por ejemplo lugares públicos, colegios…, queremos facilitaros unas pautas generales y concretas sobre como limpiar cristales y ventanas.